Elpidio Valdés contra la apatía

2 artemi17Quizás algunos adultos nunca fueron niños. Solo así me explico su falta de imaginación. Tendrían que tirarse al suelo con sus hijos cuando ellos arman una pista de carreras flanqueada por elefantes, tigres, autos rotos y todo tipo de muñecos, piezas y juguetes. Tal vez se inspiren y vistan de fantasía sus planes y presupuestos.

Nos estamos perdiendo una magnífica oportunidad de llenar de cubanía los juegos de nuestros chicos. Es muy difícil competir con los audiovisuales que irrumpen en los hogares (mediante video juegos, el paquete, discos, memorias flash e incluso por la televisión nacional), pero sí podemos hacerlo si fabricamos juguetes bien criollos.

¿Por qué la industria nacional no nos inunda las tiendas con Elpidio Valdés y Resóplez; con Meñique, Rocío, Hachibaldo y el gigante Antón; con Tabey y Pepe? Los cuentapropistas han demostrado que no resulta caro producir muñecos plásticos, solo que en lugar de tortugas ninjas u hombres arañas, concebiríamos héroes propios.

No habría necesidad de explicar por qué elegir a los nuestros y no a Batman y otros; basta que Elpidio, Meñique, Tabey y muchos más pululen en cada establecimiento. Entrarían “subrepticiamente” a las casas, con decenas de pasajes de la historia, con Martí, con valores… y sin “muela” ni lecciones aburridas.

Decía Arquímedes que con una palanca y un punto de apoyo podría mover el mundo. Si los niños tuviesen en sus manos a esos gustados personajes de historietas, cuánto pudiéramos mover: clases tediosas, héroes de piedra y argumentos incomprensibles cederían espacio a una enseñanza más dinámica y contagiosa.

Chicos y padres intercambiarían roles de tutor y alumno: los pequeños ordenarían sus peculiares cargas al machete o su táctica para vencer gigantes y, a pesar de lo atropellado o inverosímil del guión del juego, garantizarían un final donde triunfe el bien, por medio de la astucia y del valor.

Insisto en que los juegos son algo muy serio. Tenemos capacidades subutilizadas en las fábricas… y tiendas con juguetes importados a precios absurdos, lo cual señala una oportunidad para la industria nacional.

¿Quién asegura que no se pueda involucrar hasta a quienes animaron a Meñique, o a quienes nos regalan historietas del famoso coronel mambí? ¿Por qué no soñar y pelear por el sueño de una estrategia integral que incluya mochilas, gorras y pulóveres con estos personajes? Me apunto desde hoy en esta nueva carga de Elpidio Valdés contra la apatía.

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Acerca de Joel Mayor Lorán

Soy un romántico como Jean Valjean (el héroe de Los Miserables). Disfruto cuando hago un bien, como quería Martí. Soy un profesor sin título que hace crecer el bichito del Periodismo en quienes ya lo tienen en las venas. Y aún quiero a la gente con el cielo y otras armas en desuso. Soy un Aries que tiene todo de Piscis. Amante de la lectura y la música en cualquier idioma. Me gusta la sinceridad y la osadía. Me encanta escalar e ir a caminatas. Tengo el deseo no realizado aún de ser paracaidista. Además, me gustaría unir a este blog a otros que crean en la utopía, el amor y la amistad.
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